Las prisas, lo inmediato, es lo que vende hoy en día. Lo queremos todo a un click, y priorizamos la rapidez en lograrlo frente a la calidad de lo que obtenemos. Consumimos dos medios a la vez. Navegamos por internet mientras vemos la tele, y viceversa, o escuchamos la radio (o spotify)…consumimos más y más rápido. La prensa quiere dar la noticia antes de que se produzca. A las dos horas del seísmo ya estaban preguntando a la presidenta de Chile, Michel Bachelet por el número de muertos, que entonces eran una treintena, cuando aún no se habían casi ni empezado las tareas de desescombro y búsqueda. Pero no podemos esperar a saber cuántas víctimas hay. No tenemos tiempo que perder… en eso llevamos la palma los madrileños. Nos reconocen en cualquier tienda de España porque empezamos a carraspear, chistar o dar pisotones en cuanto se entretiene el que tenemos delante en la cola… Pero las cosas bien hechas, necesitan su tiempo. Tal vez los milagros existan y los genios también, pero para la mayoría de los mortales, desarrollar una buena idea, hacer un buen trabajo, le lleva un tiempo imprescindible. Con los negocios, también, por supuesto…¿Dónde está el concepto del tiempo de maduración de las cosas?
En España el modelo de negocio es invertir lo menos posible y ganar el triple el primer año. Si damos pérdidas, se considera un fracaso. Aunque esas pérdidas contables soporten el pago de los proveedores y de los trabajadores, si no hay dividendos el primer año, fuera. Tanto es asi que la mayoría de las nuevas empresas se cierran antes de tres años, y si duras cinco, entras a formar parte de la categoría de consolidados. Me dijo una vez un cliente que él no tenía un negocio, que tenía una empresa, y me costó entenderlo. Me lo explicó de otra manera:
Un negocio es montar un chiringuito en verano tres meses, y al cerrar pagar lo que debas y vivir de lo que sobre el resto del año. Una empresa es invertir tiempo y dinero toda la vida. Me quedó claro.
Nuestro mal es que no tenemos emprendedores, tenemos negociantes. Gente que se quiere enriquecer lo antes posible con el mínimo riesgo. Por eso probablemente aun en tiempos de crisis, nuestra bolsa siga funcionando. Nos gusta jugar, al cupón de la ONCE o al mercado de valores. Comprar hoy y ganar mañana un diez por ciento, aunque podamos perderlo. Pero no tenemos tan claro que si invertimos ese mismo capital en una empresa, con el tiempo podemos obtener mucho más del diez por ciento. Bueno, eso lo sabíamos hacer muy bien comprando ladrillos, pero como tampoco teníamos tiempo, hicimos que los ladrillos duplicaran su valor casi de año en año, hasta que nos tocó el reintegro.
Pero el tiempo es un factor esencial en cualquier negocio. Es lo más difícil de comprar, y hay que saber hacerlo.
Jornada segunda de liga. El Real Madrid gana, pero su juego no convence. Aparecen los primeros titulares: “El Madrid sigue sin funcionar”. Se han gastado millones de euros en renovar la plantilla con los jugadores más rutilantes, pero no han podido comprar tiempo. Y tiempo es lo que necesita su entrenador Pellegrini. Porque le dieron buenos materiales, de los mejores (Kaká, Ronaldo, Xabi Alonso…) pero para aprender a jugar juntos con un nuevo sistema, necesitan, como todos, tiempo. Estamos en Marzo, el sábado durante unos minutos el equipo estuvo líder de la clasificación, por encima del mejor equipo del mundo (que llevan ya mucho tiempo jugando juntos) y ya golea en cada partido. ¿Qué ha cambiado? Básicamente que han podido disponer del ingrediente que les faltaba. Y lo mismo si hablamos de filosofía de negocio. Su loca inversión en compra de estrellas galácticas, ya le supone ser el club más rentable del mundo. Florentino Pérez, con su experiencia empresarial, sabe que el Madrid no puede ser un chuiringuito.
Ahora como siempre, ¿para qué sirve esta reflexión en tu empresa?
Muy sencillo. ¿Cuánto tiempo inviertes en tu empresa? ¿Cuánto tiempo empleas, nunca malgastas, en desarrollar nuevas líneas de negocio, analizar datos y resultados, controlar la calidad, atender a tus clientes? No se puede ser competitivo sin incluir el concepto tiempo. El I+D+i es un problema de tiempo, no de dinero. Lo que inviertes al pagar a investigadores, es el tiempo que tarden en encontrar la solución, que pueden ser años en el caso de una vacuna, o meses en un molde nuevo, pero que nunca puedes saber cuánto tiempo tardarán en tener el producto a la venta. Y eso, para muchos es impensable. Mejor ir a otro país a comprarlo ya terminado, aunque me cueste más caro. Que inventen otros, que tienen más tiempo.
Lo mismo con el equipo humano. ¿Cuánto tiempo dedicas a su formación? ¿Cuánto tiempo le das para integrarse? ¿Cuánto tiempo lo mantienes en la plantilla? Una empresa necesita renovarse y savia nueva, pero una plantilla estable y con conocimiento del mercado y los clientes aporta solidez. ¿Dejas al equipo que aprenda a jugar juntos? ¿Piensas en esta liga o en las siguientes? ¿Cambias al entrenador constantemente?
Y si hablamos de servicios, mucho peor. El servicio es por definición tiempo dedicado. Me encanta el concepto de “atender al cliente” Atender, es escuchar y dedicarle el tiempo que necesita. En mi caso, en el mundo del marketing y la publicidad, no vendo más que tiempo. Tiempo que empleo en pensar, y tiempo que llevo haciéndolo y atesorando experiencia. El problema es, en un mundo en el que las campañas salen en tiempo real, encontrar clientes que no quieran saber cuándo tendrán el folleto encima de la mesa, si no porqué está hecho así.
Hace unos días realicé una colaboración con una agencia de publicidad amiga. Mi trabajo sería integrarme en un equipo creativo compuesto por director creativo, director de arte, programador, animador, maquetador y ejecutivo. Yo sería el copy durante una semana. La media de trabajos realizados era de ocho proyectos al día. Desde un e-mailing a una promoción de ventas o un marketing directo. Siendo honesto, es imposible que esos fueran mis mejores trabajos. Prácticamente sólo tuve tiempo de documentarme lo básico sobre el producto y su entorno, por supuesto sólo en internet. Y alucinaríais si os digo qué clientes eran, algunos grandes marcas. Lo peor de todo, es que hasta donde sé, los trabajos se iban vendiendo. Como no creo ser un genio, tengo que pensar que lo único que importaba era tenerlo mañana mismo. El cliente no tiene tiempo para lanzar la promoción, y la agencia lo único que quiere es facturar sin perder tiempo. No me apetece repetir la experiencia.
Vender tiempo no es igual que poner el cronómetro. Los taxímetros cobran por tiempo, pero también por kilómetro recorrido. Lo que importa no es cuánto tardas en llegar, sino a dónde llegas. Cuando tenía un estudio de diseño, me negaba a facturar por horas, y tampoco admitia proveedores que me cobraran por horas. Comprendo que en una estructura empresarial con cálculo de costes, saber cuánto cuesta una hora de trabajo es imprescindible, pero no lo entiendo como una política de tarifas en un servicio tan especial como la creatividad. No somos máquinas en leasing que deben tener un rendimiento por hora determinado para ser rentables. Los trabajos tardarán lo que tengan que tardar para estar bien hechos, y deberá ser lo menos posible. Pero lo que de verdad importa es el resultado. Y tan importante como saber cuánto cuesta una hora de trabajo, es tener controlado el coste total real de un proyecto. Así que no me permito poner en peligro un buen trabajo por no poder pagar más horas, o desviar el presupuesto hasta hacerlo anti rentable por pagar hasta que sea necesario. ¿Que no hay tiempo? ¡Haberlo pedido antes!
Tiempo. Si has llegado hasta aquí, te agradezco el que has dedicado a leer. Espero que lo rentabilices algún día, aunque tengo la sensación que eres de los que saben el valor que tiene y cómo emplearlo.
Fotos: Real Madrid by Flickr CC JuanJaén, Taxímetro by CATS Vintage Taxi
Información Bitacoras.com…
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Volver a coincidir contigo y agradecerte el escrito es todo uno. No hace mucho me pidieron que les dijera cuánto cobraba por hora en casa y hora en oficina. Casi pico. No cobro por horas, sino por packs de producto al mes, los consumas o no. Precio competitivo, oiga, se vende, se vende, me lo quitan de las manos, caballeros. :P ¡¿A cuánto el cuarto y mitad de hora?!
Gracias Jesús. está bien eso de cobrar distinto por hora en casa o en su oficina. ¿Pagan más por desplazarte allí o por que no se fían de lo que hagas en tu casa?
Hay una reflexión más sobre este tema.
Si pagas por horas, pagas menos a quien menos tarda…pero puede que tarde menos porque es mejor en su trabajo. Y viceversa, alguien lento, tarda mucho, y cobraría más (suponiendo una tarifa hora iguales).
Todos entendemos que si un trabajo requiere mucho tiempo, haya que pagarlo más caro. ¿Pero cómo pagamos la genialidad o la eficiencia de quien puede resolver algo en poco tiempo?.
La solución, el pago por proyecto cerrado y que cada parte vea cómo se rentabiliza eso mejor.
Un saludo.
Por ahí deberían ir los tiros. Y eso por no hablar de la obsesión de muchos -demasiados- empresarios que piensan que cuanto más tiempo estás en la oficina mejor para todos. Pues no. ¿Cuántos trabajadores se quedan en su puesto una o dos horas más de las que marca su horario, sólo para que el jefe crea que así rinden más? Tiempo extra que suele ser improductivo, amén de generar en el empleado la sensación de estar siendo víctima de una injusticia, y alejarle del compromiso que se podría esperar de él hacia la propia empresa. Resultado: todos pierden. Gestión del tiempo + talento + experiencia. El balance de estos factores te dará el rendimiento real. Lo demás es vetusto y retrógrado. Muy buen post, otra vez. Gracias.
El mejor jefe que tuve me enseñó que el tiempo, en ciertos trabajos, es un factor que no controlas… Puedes estimarlo e incluso facturarlo, pero no lo controlas. En casi todos los casos te controla a tí. También me dejó claro que cualquier gestión que se realizara sobre el tiempo iba en función de la urgencia y de la importancia (La Gestión del tiempo que mencionaba Rafael). El siempre me decía que el 90% de mi tiempo era para lo importante y “despachara” rápido lo urgente en el otro 10%… o lo importante se convertiría en urgente y me colapsaría.
Entiendo que en este caso confundimos tiempo con “Urgente” y no con “Importante”… Y por tanto no es el tiempo el que debemos facturarle al cliente. ¿Cúanto tiempo tardas en hacer esto?… ¿Es urgente o importante?… Si el cliente te dice que es Urgente (1 hora “40 muertos en Chile”)… Importante (3 días “Intensidad del terremoto, réplicas, número de victimas con deglose entre heridos y muertos, estimaciones, comparaciones etc… “). El decide el tiempo según la urgencia o la importancia y por tanto tú pones tu precio. ¡Lo que no es tan fácil es explicárselo a quien te paga! ¡El cliente siempre tiene la razón! je, je, je.
Genial tu explicacion sobre equipo, experiencia y tiempo. Le he hecho llegar una copia a mi nuevo jefe… es de “otro equipo de fútbol” y es de los que opina que todo es urgente e importante, todo es cuestión de echarle mas tiempo… ¡Total a mi me pagan lo mismo! lo que ya no sé es si considerara “urgente” o “importante” ponerme de patitas en la calle, si es que termina de leerlo…
Gracias por compartir tu tiempo.
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