El sueño de sueños y el crecimiento en huevo frito

huevo

“David, que te lías”. Mis amigos me lo dicen muchas veces. En algunas ocasiones cuando hablo de temas de empresa hago un uso un tanto alternativo de las palabras. Licencias creativas que se dice. Este es uno de esos casos.

Cuándo tengo que explicar cuál es el modelo de empresa que me gusta y el que creo  que atrae más talento, suelo mezclar varios conceptos: empresas de crecimiento orgánico e inorgánico, huevos fritos, sueños grandes y sueños más grandes. Me lío, es verdad, pero yo me entiendo y espero explicarme.

1. Crecimiento en huevo frito

Según la teoría admitida, las empresas con crecimiento inorgánico son aquellas que se expanden a través de fusiones y adquisiciones de terceras empresas o unidades de negocio. Por oposición, el crecimiento orgánico es el que hace la empresa a través de la actividad de explotación para la que fue creada.

Yo suelo utilizar las palabras “orgánico” e “inorgánico” con otra finalidad.

Por empresa “inorgánica” entiendo la empresa con formato “motor de coche”, una empresa que funciona como un engranaje perfecto en el que cada empleado es como una pieza que puede ser sustituida en cualquier momento por otra similar sin que el funcionamiento del conjunto se vea alterado.

Pero si intento explicar cuál es el tipo de compañía en la que el “talento” se siente más cómodo y explota sus condiciones, entonces pienso en una compañía “orgánica”. Una compañía donde el emprendedor tiene una idea básica de qué y cómo quiere que sea su proyecto, pero no sabe realmente la forma final que va a tener y en vez de asustarse y tratar de controlarlo, lo aprovecha. Exactamente igual que cuando haces un huevo frito; sabes cómo tiene que ser, pero hasta que no lo fríes no puedes prever cómo va a quedar realmente.

Y de eso se trata. A veces alguien de la estructura te sorprende y tu compañía avanza por sitios que no habías imaginado. El emprendedor hace la función de cocinero. Vigilando como el “talento” se mueve por una sartén imaginaria, dando forma a algo que funciona casi siempre mejor que en el plan inicial y que sorprendentemente además cumple la función de motivar aun más al equipo. Toda una reacción en cadena.

Como dice Guy Kawasaki, y yo humildemente suscribo, lo importante es tener siempre presente cual es el sentido de tu proyecto empresarial y trabajar para conseguirlo, pero, aunque no todos los caminos lleven a Roma, siempre hay más de una (y dos, y tres) vías de conseguir que las cosas salgan bien.

Qué conste que no digo que el modelo “inorgánico”, el modelo “motor de coche” no sea un buen modelo es, simplemente, otro modelo. El tipo de empresas orgánicas suele ser un ejemplo especialmente indicado para pequeños negocios o Start-ups y facilita una flexibilidad que en otros casos puede quedar asfixiada por el peso de un manual de procedimientos. Y lo que necesitamos en las primeras fases de un proyecto es, precisamente, tener cintura.

Igual que los huevos fritos; si lo haces bien da igual la forma, siempre son perfectos.

2. El sueño de sueños

Esta es mi parte preferida. Porque todo esto del huevo frito está muy bien, pero, ¿cómo haces para que el talento no se vaya a otro sitio?

Yo aprendí una fórmula muy sencilla la primera vez que vi “Charlie y la Fábrica de Chocolate”. Ten un sueño tan grande que puedas hacer que en él quepan los sueños de los que están a tu lado.

Tan fácil como eso. Tan sencillo que solo depende de tu capacidad de creer en algo. Si de alguna forma conseguimos que los sueños personales de cada uno se engloben en el conjunto del sueño o sentido de la compañía, conseguiremos cumplir las aspiraciones del equipo al tiempo que se van consiguiendo los objetivos empresariales y, como un círculo vicioso, eso refuerza el compromiso de todos los que están involucrados en él.

Cuando estés creando una compañía, un proyecto, cualquier cosa, recuerda siempre al superempresario Willy Wonka (en mi caso Gene Wilder) cuando en una escena de la pelicula y,  parafraseando al poeta inglés Arthur O´Shaughnessy, dice una de las frases más importantes en el mundo de la empresa. Una frase que debería estar escrita a fuego en cada una de las escuelas de negocios del mundo y posiblemente en cada cosa que hacemos en nuestras vidas: “We are the music maker. We are the dreamers of dreams”.

Foto: Loopzilla, TY!

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Trackback por Bitacoras.com — Diciembre 18, 2009 @ 2:38 am

Me ha gustado mucho la imagen del huevo frito. Es exacta a lo que deseamos hacer en mi empresa. Con vuestro permiso, distribuiré vuestro blog. muy bueno, muy bueno.

Comentario por Luis — Diciembre 18, 2009 @ 11:55 pm

Muchas veces lees cosas así y son un ladrillo. Eres un crack! Enganchas desde la primera frase. Escribes con humildad y, encima, eres un jodido poeta. Bravo. Y además dice mi mujer que tienes un aire a Willy Wonka. ¿Estoy celoso?

Comentario por Luis Aristegui — Diciembre 19, 2009 @ 12:40 am

yo quiero un Willy Wonka, al lado mio ….. sinceramente. por que es tan complicado hacer las cosas que parecen tan faciles y naturales en un empresa. Gracias por explicar las cosas de forma que a parte de entenderlo no tenemos que leer anglicismos ni teminos de marketing ni power points de empresa que intentan teorizar lo que parece ser mucho mas facil de entender …… y como se agradece que todo esto te lo explique alguien cercano, que parece como tu, que puede estar sentado a tu mesa comiendo un menu del dia ….pero que lo ha sido y lo es todo en el mundo de la empresa y los negocios del entretenimiento en España ….. no conocia nada de ti, pero he puesto tu nombre David Cantolla en google y he temblado de admiración.

millones de gracias, tengo sobre la pared, de mi pequeña empresa, pegados todos tus post de este blog …..

mill gracias, seguimos esperando la siguente lección.

L.

Comentario por Luis Fuentes — Diciembre 19, 2009 @ 12:06 pm

tu teoría del huevo frito me recuerda a la mía de la escalera de escher: lo importante es el movimiento y da igual hacia dónde siempre que sea hacia adelante. O hacia atrás para coger impulso. Todo da igual con tal de estar siempre mirando hacia el objetivo. En los grabados de escher, por mucha profundidad que puedan tener, está siempre clarísima la cima, el objetivo, el punto hacia el que va nuestra atención. Los personajes bajan o suben desde y hacia allí. Es el gotha.

en tu descripción de las empresas orgánicas y las inorgánicas hay un elemento fundamental subyacente de caracter humanista. Las inorgánicas son, precisamente, poco humanas en cuanto a que si alguien o algo no funciona en un determinado puesto, se sustituye sin más. A la empresa máquina no le importa nada más que su propio funcionamiento, es egoista. La empresa orgánica es, como su propio nombre indica, como un ser vivo, con sus sentimientos y preocupaciones vitales, sin que por ello necesite perder de vista el objetivo (producir y crear riqueza). Pero es capaz de asumir errores, como pensar que si alguien o algo no funciona en un puesto es porque se ha equivocado quien lo situó ahí. Ese tener cintura del que hablas es tan importante como saber convivir en un barco. Yo estoy convencido de que todo el mundo sirve para hacer de maravilla por lo menos una cosa. Si somos capaces de descubrir cual es la habilidad de una persona y resulta que ese talento es útil para la actividad, habremos aumentado el patrimonio y el potencial de la empresa de forma muy significativa, no? Si no nos sirve, por lo menos sabremos darle a la persona una dirección hacia la que ir, algo mucho más valioso que un finiquito.

nunca he comido huevo (soy alérgico) pero definitivamente me gustan mucho más las empresas huevo frito que las motor de coche.

Comentario por peep jordan — Diciembre 19, 2009 @ 3:02 pm

buf! amigos mios (luis&luis&luis)que puedo decir… Le pongo amor a lo que escribo y me da la sensación de que vosotros le ponéis amor a lo que leéis…muchas gracias por vuestras palabras, me habeis dejado sin las mias

Comentario por David Cantolla — Diciembre 19, 2009 @ 3:15 pm

” ……Si somos capaces de descubrir cual es la habilidad de una persona y resulta que ese talento es útil para la actividad, habremos aumentado el patrimonio y el potencial de la empresa de forma muy significativa, no? Si no nos sirve, por lo menos sabremos darle a la persona una dirección hacia la que ir, algo mucho más valioso que un finiquito.”….

Peep esta frase es buenisima,(solo cambiaría el “sirve”) pero el concepto del valor vs finiquito (sin sustituir uno por otro claro:-D) lo suscribo 100%!

Comentario por David Cantolla — Diciembre 19, 2009 @ 3:22 pm

Vaya par de joyas:

  • “Ten un sueño tan grande que puedas hacer que en él quepan los sueños de los que están a tu lado”
  • “We are the music maker. We are the dreamers of dreams”.

Eres un maestro.

Comentario por Mar — Diciembre 21, 2009 @ 11:43 pm

[...] es el marketing del buen rollito. En realidad le he puesto ese nombre por imitar a David con su economía de los huevos fritos, pero los especialistas lo llaman Blue Ocean Strategy , a partir del libro del mismo nombre escrito [...]

Pingback por Marketing de Buen Rollito | Cooking Ideas — Diciembre 24, 2009 @ 1:07 am

Me has recordado esos momentos formidables, cada vez más escasos, de descubrir algo fascinante en internet y pasarte horas en ello. Te he leido de cabo a rabo, a ti a y tus comentaristas ;-) Sencillamente formidable. Y de tu post “después del fracaso” ni te imaginas cuan identificado me he sentido. También estaba en “los años que vivimos peligrosamente” … y sí, pues no erá tan difícil Gracias por el tiempo y la pasión que le estas dedicando a esto. Me tendras por aquí

Comentario por Oopsh! — Diciembre 28, 2009 @ 10:11 pm

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