Logo Vodafone
  • Cooking Ideas
  • El Bitcoin de las galaxias: para robar esta moneda virtual habría que salir de la Tierra

Compartir en:

El Bitcoin de las galaxias: para robar esta moneda virtual habría que salir de la Tierra

satelites-2

Que te roben la cartera mientras paseas tranquilamente por la calle es una faena. Suceda de la forma que sea, los asaltantes terminan huyendo con nuestro dinero (y nuestro buen humor) en sus manos. Pero ¿y si se tratara de un monedero intangible cargado de criptomonedas como Bitcoin? ¿Se pueden robar las carteristas virtuales?

Lamentablemente, ni siquiera los propietarios de criptomonedas están a salvo de los hurtos. Y si no, que se lo digan a los clientes de Bitfinex, una de las mayores plataformas de depósito de bitcoines, de donde sustrajeron este verano una cantidad valorada en más de 60 millones de dólares (algo menos de 55 millones de euros al cambio actual). Los ladrones lograron burlar así el sistema de seguridad del que tanto presume la empresa, basado en “carteras multifirma”: resguardan las criptodivisas de los usuarios con tres claves diferentes. Pero no es suficiente.

La estrategia de este ciberbanco añade un plus de protección con el conocido como “almacenamiento en frío”, que consiste en guardar las criptomendas en servidores desconectados de internet para evitar ataques. Estos equipos pueden incluso colocarse en sitios remotos o en una ubicación mantenida en secreto para dificultar el acceso a posibles intrusos. Pero, aun así, no ha habido manera de garantizar la seguridad del sistema.

Por eso, los responsables de SolarCoin, un proyecto que utiliza criptodivisas del mismo nombre (similares a Bitcoin) para premiar a los productores de energía solar, han decidido poner (literalmente) espacio de por medio. Quieren guardar su rico depósito de ‘solarcoines’, valorado en unos cinco mil millones de dólares -unos 4.468 millones de euros-, más allá de la atmósfera terrestre.

solarcoines

Para ponérselo realmente difícil a los ladrones, la organización ha anunciado recientemente un acuerdo con la empresa Cloud Constellation. Su objetivo es almacenar tanto su cartera de criptomonedas, como las claves para acceder a ella en una flota de satélites bautizada como SpaceBelt. Según los planes de la compañía, estos servidores orbitarán alrededor de la Tierra en el 2019.

De esta forma, para solicitar los fondos, el satélite debe comunicarse con una estación base (esta vez sí) situada sobre la superficie terrestre a través de una conexión segura. Si un atacante quisiera sabotear el sistema, estaría obligado a averiguar la ubicación de este equipo, identificarse en él para acceder a la red, hacerse con los archivos y llevárselos a algún dispositivo conectado a internet.

Una barrera de aire

En realidad el sistema se basa en la medida de protección contra ataques informáticos conocida como “hueco de aire” (‘air gap’, en inglés), un método que, como el del almacenamiento frío, consiste en mantener un equipo desconectado de la Red para proteger la información que guarda.  Lo aplican, entre otros, organizaciones como el ejército estadounidense o la mismísima NSA.

En el caso del plan de SolarCoin, se trataría del “hueco de aire” más grande del mundo (y de fuera de él), ya que una distancia de unos 97 kilómetros separa al servidor espacial de la estación base en la Tierra.

3381758248_2186cca273_z

Así, estas instalaciones terrestres dispondrían de pequeñas antenas con las que se comunicarían con sus colegas espaciales, evitando los puntos negros de las conexiones en la superficie: la información que habitualmente se almacena en centros de datos sobre la superficie se envía a través de la Red y viaja entre nodos y centros de intercambio de datos donde resulta más fácil de interceptar y redirigir por parte de ciberdelincuentes.

La mala noticia para SolarCoin (y el resto de criptodivisas, como Bitcoin, que se plantearan copiarles la idea) es que el complejo sistema no le protege de los traidores. Un empleado que trabajase en su estación terrestre, o alguien que se infiltrara como tal, podría robar la clave criptográfica para acceder a los datos y, por tanto, al dinero cibernético.

6722296719_e0a6e4eb82_z

Esta organización defiende, además, que sus fondos tienen un fin social. Todas los ‘solarcoines’ minados por los miembros de esta iniciativa serán empleados para premiar a empresas e individuos que utilicen o produzcan energía solar (de ahí su nombre) durante los próximos 40 años. Por esta razón, quieren mantener su dinero virtual no solo lejos de los ladrones, sino también protegido de posibles cambios políticos o regulatorios que pudieran afectar a su depósito.

Sin embargo, por muy comprometidos con la causa que se declaren, todavía es muy pronto para saber si sus planes se harán finalmente realidad. Aún faltan tres años (si no más) para el lanzamiento de los satélites y parece ser que el sistema de SpaceBelt está todavía “pendiente de patente”.

Sin embargo, la idea no es tan descabellada. Quizá dentro de unos años podamos guardar, además de bitcoines, nuestros documentos más secretos en las profundidades del cosmos. Las madres tendrán que olvidarse de leer los diarios de sus hijos.

—————————————————————————————

Con información de Motherboard, Arstechnica.com, solarcoin.org y Theconversation.com. Las imágenes son de SpaceBelt, SolarCoin, James Halliday e Intel Free Press.

En la Tierra continúan pasando cosas interesantes, no te las pierdas:

Como ciudades en miniatura: la belleza de un chip a escala milimétrica

Este algoritmo predice la próxima excentricidad de los magnates multimillonarios

Los cables tienen los días contados: la melodía del futuro se llama Bluetooth

Un día histórico: así será la investidura del nuevo gobierno de internet

Compartir en: