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Ciclo de cine de mal rollo

¿Quién dijo cine de evasión?

Supongo que todo empezó con Donde viven los monstruos, película aparentemente infantil de mi admirado Spike Jonze, pero en realidad desasosegante y un punto deprimente. Con esta película se inició mi involuntario Ciclo de Cine de Mal Rollo, que viene prolongándose durante este largo y gélido invierno castellano.

Nivel de mal rollo: 7 sobre 10.

Malrollera, y mucho más convencional de lo que aparenta, es En tierra hostil, la historia de un artificiero en la Guerra de Irak. Ciertamente con esos mimbres no puede salir una comedia romántica, de modo que la oscarizada Kathryn Bigelow da lo que promete: tensión, violencia, testosterona en garrafa y la dosis habitual de racismo en estos casos.

Nivel de mal rollo: 6 sobre 10.

Tampoco me pude resistir al inevitable appeal post-apocalíptico de The Road, plasmación en pantalla de la si cabe aún más desoladora novela de McArthy. A pesar de todo, la odisea de un padre y su hijo por un mundo arrasado por quién sabe qué catástrofe permite un ligerísimo atisbo de esperanza, una concesión que no hizo Haneke con la terrible El tiempo del lobo, el mal rollo hecho peli.

Nivel de mal rollo: 7,5 sobre 10.

Así que no me quedó más remedio que acudir al maestro alemán para sumirme en el genuino desconsuelo: La cinta blanca, durísimo y aleccionador análisis sobre la forja del carácter alemán a principios del siglo XX: una mezcla de rudeza campesina, hipocresía y hostigamiento a los considerados inferiores, bien social y jerárquicamente, bien por edad.

Nivel de mal rollo: 8 sobre 10.

Aún bajo los efectos acongojantes de la saga teutona fui a ver mi favorita de todo el ciclo, la majestuosa Un profeta, la ejemplificadora historia del ascenso del desvalido ratero Malik El Djebena hacia la cúspide la mafia francesa. El protagonista despliega un completo repertorio de habilidad política, ultraviolencia dosificada y alianzas con lo mejorcito de la cárcel, de los integristas musulmanes a los independentistas corsos. Un clásico instantáneo en el cine mal rollero, como no podía ser de otra forma, viniendo del director de la salvaje De latir, mi corazón se ha parado”.

Nivel de mal rollo: 7 sobre 10.

El ciclo se cierra (o eso pensaba) con “Soylent Green», la distopía antropofágica de la que ya hablé aquí mismo la semana pasada. Tenía la intención de ver algo ligerito, tipo Los hombres que miraban fijamente a las cabras”, “El secreto de sus ojos o incluso Yo hice a Roque III (que proyectan hoy mismo en la Academia de Cine, dentro de un inaudito Ciclo Ozores) pero va a ser que no: hoy estrenan Ciudad de vida y muerte”, la crónica de la aniquilación de 300.000 habitantes de Nanjing por parte de los japoneses en 1937. Demasiado malrollera para dejarla escapar.

Nivel de mal rollo: 6 sobre 10.

Corolario: Todo esto aderezado en casa con el mediometraje “I’m here” y la cuarta temporada deThe Wire”, sendos cantos a la alegría de vivir.

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