Logo Vodafone
  • Cooking Ideas
  • ¿En qué hemos dejado de gastar durante la crisis?

Compartir en:

¿En qué hemos dejado de gastar durante la crisis?

Una crisis es un buen momento para discernir lo accesorio de lo necesario. Hubo un tiempo no muy lejano en el que en España cambiábamos el móvil cada dos años, el coche cada cuatro, cenábamos fuera de casa tres días en semana y había quien amarraba su perro con longanizas. Todo aquello pasó (para la mayoría) y el recorte también llega a los hogares: ¿en qué seguimos gastando y en dónde hemos metido la tijera del recorte particular? Lean, lean…

Belleza: no es un gasto, es una inversión

Con la que está cayendo, gastar en pintalabios y en tratamientos contra la celulitis puede parecer una frivolidad. ¿Sí? No: en períodos de escasez de recursos las mujeres tienden a mejorar su imagen para multiplicar sus capacidades emparejamiento y reproducción. Suena machista, pero a mí no me miren, que lo dicen los científicos… Y lo confirman los datos: el sector belleza en España se mantiene estable en 4.500 millones de euros desde 2009. Esa sombra de ojos no es un gasto, sino una inversión de futuro.

Menos cañas, menos vicio

Es un cliché decir que los vicios –el alcohol, el tabaco, el juego y las drogas- son un “valor refugio” en los tiempos de crisis. La teoría dice que si bebemos, jugamos y fumamos en los tiempos de bonanza, cuando vienen mal dadas fumamos, bebemos y jugamos aún más, como si el mundo fuera a acabarse pasado mañana. Bonita teoría, pero que no se cumple en el caso español: el gasto en bebidas alcohólicas y tabaco fue la categoría que más descendió entre 2006 y 2010: -7,9%. Tampoco es verdad que “los bares están siempre llenos”: la hostelería se llevó tremendo batacazo a partir de 2008 y sus ingresos están muy por debajo de lo que llegaron a ser.

Alimentación, ese hábito de comer a diario

El español tiene la fea costumbre de comer al menos una vez al día, aunque los más glotones incluso lo hacen tres o cuatro veces. Dado que el gasto en comida es un fijo de las familias, suele considerarse que cuanto más desarrollado es un país menos pesa la cesta de la compra diaria en el gasto total familiar: hace un par de generaciones la mitad de los ingresos se iban en comer, pero en la actualidad es una parte marginal, aunque estamos volviendo por aquellos fueros: el gasto en alimentación se mantiene prácticamente estable (en torno a 90.000 millones de euros anuales), pero cada comemos más en casa (de 63.000 millones en 2007 a 67.500 en 2011) y menos en los bares: de 23.000 millones en 2007 a 18.500 millones en 2010 (-24%).

Gasto anual por hogar: 1.460 euros (-1%).

Los coches, cuesta abajo y sin frenos

¿Para qué sirve un coche? Para moverse de un lado a otro, generando una ingente cantidad de residuos, ruido y contaminación. ¿Para qué sirve un coche nuevo? Para lo mismo, pero contaminando un poquito menos y presumiendo un poquito más. El parque móvil español ya era enorme al principio de la crisis (30 millones de vehículos a motor en 2007, 0,7 por habitante), así que las nuevas ventas venían fomentadas por los ecocidas “planes renove” del Ministerio de Industria. Ni por esas: las nuevas matriculaciones de vehículos han caído de 1,6 millones en su momento álgido (2005-2006) a “sólo” 800.000 en 2011. Paralelamente, el consumo de combustible ha caído a niveles de 1999. No hay mal que por bien no venga.

¿Y si no tienes para coche nuevo o para llenar el depósito del antiguo?, ¿Qué tal una bici, que no contamina ni gasta gasolina? Pues ya se venden casi tantas como coches (750.000 en 2010), pero no son ajenas a la crisis: en 2008 se vendieron 900.000 (-20%).

Vivienda: más alquiler, menos ventas

Si hay un culpable identificado en la actual crisis es la celebérrima “burbuja inmobiliaria”, cuyo estallido ha devastado la economía, mucho más allá del sector de la construcción. Además de la caída en picado de las ventas de viviendas, uno de los efectos colaterales ha sido el aumento del alquiler, una rémora de España respecto al resto de países europeos, en los que tener una casa en propiedad es mucho menos común. Según el INE, el porcentaje de viviendas en alquiler ha pasado del 13,5% en 2006 al 16,09% en 2010, un aumento del 20%.

Menos cultura, más Internet

Hay para quien comprar un libro o ver una exposición es una necesidad espiritual inaplazable, pero para muchos (muchísimos) otros se trata de un gasto superfluo. El gasto de los hogares en cultura ascendió a 15.600 millones de euros en 2010, un -6% menos que en 2008, el punto álgido. La cultura es el capítulo de la cesta que menos reduce su peso, tras la alimentación, ¿será porque la conexión a Internet y los televisores están incluidos en este apartado?

Gasto anual por cabeza: 341 euros (-6%).

Con datos de:

-Encuesta de presupuestos familiares del INE [.pdf].

-Alimentación: MAPA (.pdf) y Ministerio de Agricultura [.pdf]

-Transporte: ANFAC (visto en Motorpasión). Bike Europe (visto en Kisale). Europa Press.

-Vivienda: Centro de estudios BBVA.

-Belleza: Asociación Nacional de Cosmética [.pdf]

-Cultura: Anuario de Estadísticas Culturales 2011 (visto en Hoy es Arte).

Hablando de panoja:

Más morro que presupuesto: 9 escenas de película rodadas sin gastar un duro

Películas de zombies y crisis económica, una relación nada casual

Nuestros esclavos energéticos también emigran (o por qué esta crisis no tendrá fin)

Botellón  de garrafón: trece bebidas que dejan resaca con sólo leer la etiqueta

 

Compartir en: