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Diez genios de la última década que cambiaron la forma de montar una empresa

¿Un emprendedor nace o se hace? Para muchos expertos, el éxito se podría resumir en una mezcla de suerte con perspicacia para estar atento a las oportunidades y saber que se está viviendo el momento adecuado. Solo trabajando se puede alcanzar este nivel. Y el dormitorio de una residencia de estudiantes, un garaje e incluso una tienda hippie puede ser el lugar idóneo para que surja la chispa.

Sin embargo, la revolución también ha llegado al mundo empresarial. La tecnología, junto con ciertos cambios sociales, ha propiciado que hoy en día dar vida a un nuevo negocio sea algo totalmente diferente a lo que hace años era crear una empresa. Así lo han demostrado un buen puñado de emprendedores que han puesto en marcha sus ideas con un enfoque original: empresas sin oficinas, negocios que arrancan sin inversión, entrevistas para seleccionar personal con una cerveza de por medio… Estos son solo algunos ejemplos que han propiciado estos cambios:

El emprendedor que no cree en las oficinas

Uno de ellos es Amir Salihefendic, creador de la ‘app’ de gestión de tareas Todoistque ha apostado por contar con una plantilla que trabaja de forma remota desde su país de origen. Esto no solo le permite que cada empleado pueda estar en su entorno social, sino que también repercute positivamente a la empresa, que facilita un soporte en múltiples idiomas ahorrándoles dinero y tiempo. Para este bosnio criado en Dinamarca no existen barreras geográficas en el trabajo. Creó su primera empresa en Taiwán, fundó Todoist en Chile e instaló su despacho en Portugal. Y ahora vive en Barcelona.

El exhippie que quiere eliminar los correos electrónicos

Se llama Stewart Butterfield y es el fundador de Slack, el nuevo chat que triunfa en la comunicación interna de multitud de compañías. Esta revolucionaria herramienta pretende acabar con los miles y miles de ‘emails’ de trabajo que se reciben y agilizar así la forma de comunicarse entre compañeros.  Hijo de un pacifista estadounidense y de una canadiense, vivió parte de su infancia en una comuna ‘hippie’ cerca de Vancouver, donde era conocido como Dharma. Antes de poner en marcha Slack, que muchos consideran la aplicación de negocios de más rápido crecimiento de los últimos años, Stewart Butterfield ya había creado antes otro pelotazo llamado Flickr, que vendió a Yahoo por más de 20 millones dólares. “No una vez, sino dos veces, ha encontrado una idea que ha marcado un gran éxito. Es inaudito” afirman de él los inversores.

El ‘guasón’ que se rió de Apple e hizo negocio

Cuando a Timothy Buck y su equipo de Nicer Studio se les ocurrió promocionar unos elegantes tapones para el ‘minijack’ del iPhone, nunca imaginó el éxito que tendrían. La idea era parodiar el iPhone 7, el primero dispositivo de Apple sin el espacio para la clavija. Tuvieron la idea en una comida de equipo y luego concretaron algunos aspectos a través de Slack. Así de fácil. En unas semanas habían logrado una lista de 5.000 contactos y más de 1700 seguidores en Twitter, así como un posicionamiento SEO de la web inmejorable. Fundó su proyecto a partir de una broma, lo nunca visto.

El ‘barbudo’ que creó el Tinder para sus iguales

El desarrollador web John Kershaw también comenzó su idea a modo de parodia. Creó la ‘app’ Bristlr para conectar a los fieles a la barba con aquellos a los que les gustan los ‘barbudos’, al igual que si fuera el Tinder de los apasionados del pelo en las mejillas. Y tuvo tal éxito que hoy ya cuenta con casi 200.000 usuarios registrados. El mismo menciona que la idea surgió como una broma, pero luego le pareció una opción que podría resultar útil, como así ha resultado. 

Los pioneros del ‘antisistema’ de la inversión

Su negocio lo forman las llamadas ‘bootstrappers’ (en español, ‘autofinanciadas’): ‘startups’ que, lejos de seguir los cánones empresariales, crean un producto y lo empiezan a vender sin necesidad de inversión. Muchas de ellas se engloban en la web de 37signals bajo su herramienta Basecamp, creada en 2015 para gestionar proyectos cobrando solo 20 dólares al mes (17,89 euros). “Puede que no crezcamos un 2000 %, pero si podemos mantener un crecimiento sólido será perfecto”, asegura su fundador David Heinemer. Y así está ocurriendo.

Un ecologista que vio en el mar materiales para hacer gafas

Enamorado de los océanos y la naturaleza, al emprendedor François van den Abeele se le ocurrió aunar su pasión con los negocios. Así, pensó en construir unas gafas de sol que se pudieran realizar con redes de pesca y cabos abandonados en el fondo marino. El resultado fue la marca Sea2See, que ya ha conseguido varios galardones como ejemplo de marca de moda sostenible. Es un ejemplo de cómo crear una empresa a partir de los residuos de otras.

El primero en hablar del salario emocional

El empresario británico Octavius Black planteó este concepto en 2012. Entonces estaba basado en cinco pilares: comunicarles a los empleados que su labor es imprescindible, decirles qué se espera de ellos, asegurarles acceso a los recursos que necesiten, mostrarles apoyo y comunicación fluida y, por último, estrechar las relaciones entre jefes y empleados. En la actualidad, el concepto ha evolucionado y se han añadido otras cuestiones como la flexibilidad horaria, el teletrabajo o espacios de ocio en las propias oficinas.

Los captadores de talento con cerveza sobre la mesa

Hace un año que Caravelo, una ‘startup’ catalana que comercializa productos tecnológicos para aerolíneas, decidió inventar el ‘beercruit’. Básicamente, consiste en quedadas en bares para realizar los procesos de selección de su personal. El promotor de la idea, el catalán José Luis Vilar, cree que al eliminar la formalidad de las protocolarias entrevistas, se conoce mejor al potencial empleado. Contratos cerveceros y muy buen rollo para descubrir al candidato ideal.

Un nómada digital que estrenó un proyecto cada mes

Durante el año 2014 el joven holandés Levels montó 12 ‘startups’ en tan solo 12 meses. En concreto, fueron 12 productos viables mínimos (conocidos por sus siglas en inglés MVP), que consisten en prototipos de productos que permiten desarrollar una idea. Así diseñó el reproductor de música Play My Box, el planificador de objetivos Go Fucking Do It o la herramienta de análisis para YouTube Tubelytics, entre otros. Hoy se los quitan de las manos.

El ayudante de autónomos en España

Hace más de un año, Chema Escrivá fundó Factoo, una empresa valenciana que pretende ayudar a los ‘freelancers’ a facturar sin la necesidad de ser autónomos. Su idea surgió cuando perdió varios proyectos por no poder facturar a un grupo de blogueros. Las elevadas tasas de autónomo en el sistema español hace que a muchos profesionales que trabajan por cuenta propia no les compense darse de alta al no facturar lo suficiente. Este tipo de cooperativas les permiten pagar por lo que cobran, además de ofrecerles una comunidad en la que encontrar trabajo.


Con información de eldiario.es (123), elconfidencial.com, Startupxplore, Yorokobu, ValenciaPlaza, La Vanguardia. Las imágenes son propiedad de PixabayKris Krug/Flickr,  37Signals, Levels y Wagner T Cassimiro /Flickr.

También fueron pioneros:

– El inspector Gadget, Darth Vader y otros cíborgs de tu infancia que se adelantaron al futuro

– Garrett Brown, el inventor que revolucionó el cine con la ‘steadicam’

– La española que creó coches autónomos antes que Google: “Hemos ido en cabeza”

– Machotes haciendo deporte o cabalgando sobre jirafas: los locos anuncios de gayumbos de hace un siglo

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