Logo Vodafone

Compartir en:

La huerta en el tejado más grande del mundo


¿Sabías que la mayor granja urbana sobre una azotea actualmente se encuentra en Nueva York? No podía ser de otra manera, en una ciudad donde todo lo que se hace debe rozar las nubes.
Se llama Brooklyn Grange Farm y son cerca de dos mil metros cuadrados creados por los neoyorquinos Annie Novak y Ben Flanner en lo más alto de un viejo edificio industrial en Greenpoint, un local de seis pisos reconvertido en estudio de cine independiente y en cuyo tejado crecen tomates, pimientos, hinojo y mucho, mucho más.
Los frescos productos de Brooklyn Grange han permitido que la marca se convierta en una de las más solicitadas de la gran manzana en la sección de alimentos orgánicos. Las variedades crecen en un lecho o suelo de tierra llamado rooflite®, que ha sido elaborado en Pennsylvania por la empresa Skyland.



Se trata de un suelo liviano formado de compost de materia orgánica y pequeñas piedras porosas que se descomponen para añadir los minerales que se necesitan para una buena cosecha. El uso de suelo orgánico significa que todo lo producido por Brooklyn Grange es sostenible y bueno para el consumidor, aunque crezca en un tejado.
Pero también estas granjas absorben el agua de lluvia y contribuyen a la refrigeración de los edificios, mitigando así las islas de calor tan frecuente en las ciudades masificadas como NYC.
La huerta en la azotea tiene una estación de crecimiento de nueve meses el año y durante el invierno se utiliza una cobertura de cultivos tales como el centeno, el trigo sarraceno o el clavo, por lo que pueden ofrecer una producción durante todo el año en pleno corazón de la ciudad de Nueva York.
Ben Flanner y su equipo están empeñados, además de en cultivar alimentos ricos-ricos, en conectar la ciudad a sus azoteas para mejorar el acceso de los ciudadanos a la alimentación sana. En última instancia, el objetivo de esta granja es demostrar que la agricultura urbana es una empresa viable que contribuye a una economía sostenible local.
Porque a pesar de que funcionan como una empresa privada, Brooklyn Grange está orientada a la comunidad y abierta al público. Por eso los grupos escolares, las familias y los voluntarios para pasar la azada son bienvenidos; para visitar, participar y aprender, permitiendo que se creen más huertas en los tejados de Nueva York y así mejorar la calidad de vida en la ciudad.
«Lo que más cuesta es subir hasta aquí la tierra, pero con un buen aislamiento y un puñado de semillas, cualquier tejado puede convertirse en un vergel”, afirman sus creadores desde la web de la Brooklyn Grange Farm, donde aparece este precioso vídeo que realmente explica la magnitud de su proyecto.

Compartir en: