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La mayor bandada de periquitos en una década


Los habitantes de Alice Springs, una ciudad del centro de Australia en medio del desierto, están acostumbrados a ver un montón de pequeñas bandadas de periquitos que pasan por la zona. De hecho, es una especie endémica de Australia, aunque está introducida en otras áreas del mundo.
Los periquitos normalmente viajan en grupos de alrededor de 100 aves, pero estos que aparecen en las fotos han estado criando abundantemente durante el último año debido a la buena temporada de lluvias, pues las inundaciones significan condiciones ideales para la reproducción y de gran suministro de alimento para las aves.
Cuando llega la temporada seca, la población inflada va en busca de agua y convergen de forma masiva en las fuentes disponibles (a menudo presas artificiales y pequeñas lagunas) creando este impresionante espectáculo de hasta 60.000 periquitos sedientos.
Los residentes de Alice Springs aseguran que no han visto nada igual en semejante escala en más de una década, cuando hace apenas un mes los pájaros tiñeron el cielo de verde con su paso.



La insólita y bella noticia atrajo a equipos de filmación de Australia, los EE.UU. y el Reino Unido. Pero entre los locales, la ubicación exacta de las grandes bandadas de periquitos es un secreto celosamente guardado, como lo puede ser lo excepcional de su tamaño para cualquier observador aficionado a las aves. Porque si se se descubre la laguna donde se congregan, y muchos curiosos acuden a ver el espectáculo, se corre el peligro que toda la bandada desaparezca a beber en pozos más tranquilos.
Según afirman los experto locales en Australian Geographic, los periquitos siguen un curioso patrón para acudir a beber en gran número. Primero, una tanda de varios pequeños grupos aparece en el horizonte, unos 20 minutos después de la salida del sol, y se empiezan a juntar en grupos más grandes. Entonces, después de unos 40 minutos, el primer gran grupo (de quizá un par de miles de aves) bajará a tierra a beber agua; luego, tras ellos, viene el grueso de periquitos, que llegan en oleadas tras oleadas durante alrededor de una hora y media.


Por supuesto, también estos momentos suponen el desayuno ideal de muchas rapaces, que ven como la comida viene a su mesa en tamaño king-size. Pero no es tan fácil atrapar a los periquitos, pues como otras bandadas multitudinarias de aves gregarias (como los también muy numerosos estorninos) el grupo se mueve como un banco de peces, volando en sincronía a alta velocidad y con movimiento fluido.
Se trata de un mecanismo de comportamiento para defender al grupo, de tal manera que todas las aves a la vez hacen cambios repentinos de dirección como si fuera un enorme cerebro colectivo, para evitar que ningún ejemplar aislado pueda ser objetivo claro de la rapaz, mientras a su vez dejan al depredador confundido con estas acrobacias.



Sin duda, un momento mágico para la vista esta sorprendente congregación de periquitos en busca de un trago; y también para el oído, pues el ruido de 60.000 periquitos resulta ensordecedor.
De hecho, existe un dicho en esta parte de Australia Central que dice que basta una bandada de 10 periquitos pasando por tu casa para despertarte del sueño más profundo.


 
Vía ABC NewsAustralian Geographic
 

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