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La historia del ‘Lorem Ipsum’ como nunca te la habían contado

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Casi todos los diseñadores, profesionales del mundo editorial y desarrolladores de ‘apps’ o páginas web se han cruzado con este texto alguna vez en su vida. Está lleno de latinajos que aparentemente no significan nada, y su única función es hacer bulto en una maqueta para ser borrado y sustituido después por el texto que se vaya a publicar. A pesar de su (aparente) poca importancia, el ‘Lorem ipsum’ lleva acompañándonos siglos y tras él hay una larga historia.

Fue Richard McClintock, profesor de latín del Hampden-Sidney College, en Virginia, quien descubrió el origen de lo que, más de dos milenios después, se utilizaría como un simple texto de muestra. En concreto, el profesor halló un nexo entre el ‘Lorem Ipsum’ que ha llegado hasta nuestros días y una línea en la sección 1.10.32 del  ‘De finibus bonorum et malorum’ de Cicerón, un texto sobre el bien y el mal analizados desde el prisma de distintas corrientes filosóficas.

Fue ahí donde McClintock localizó la primera línea del famoso ‘Lorem Ipsum’ aunque, eso sí, con una leve modificación (“dolorem” en lugar de “lorem”) que lo hacía difícilmente de identificar:

“Neque porro quisquam est, qui dolorem ipsum dolor sit amet quia, consectetur, adipisci Velit, sed quia non numquam eius modi tempora incidunt ut labore et dolore magnam aliquam quaerat voluptatem”.

ciceron

Hasta ahí, la historia es de sobra conocida. El texto fue escrito por Cicerón en el año 45 antes de Cristo y, dos años después, el escritor sería ejecutado. Sin embargo, las luchas políticas que desembocaron en la decapitación del padre del ‘Lorem Ipsum’ no impidieron que sus obras perduraran y siguieran siendo influyentes, y esa es sin duda una de las claves que permitieron que sus palabras terminaran siendo usadas como texto de relleno casi dos mil años después.

De la imprenta a un ordenador

El texto del que salió el ‘Lorem Ipsum’ está más que identificado, pero McClintock fue más allá y se preguntó cómo este texto terminó en la mayoría de los proyectos gráficos que se editan hoy en día.

lorem

Según el profesor, todo debió suceder, probablemente, en los últimos compases de la Edad Media, con la imprenta de Gutenberg recién inventada: algún tipógrafo necesitaría un libro de muestra para enseñar distintas clases de tipos y para ello creó un texto sin sentido que no llamase más la atención que las características gráficas de su creación.

Descartada la Biblia para tal propósito (desmontar las palabras de un texto sagrado para dejarlo sin sentido no habría sido una buena idea), el tipógrafo habría escogido una página de la obra de Cicerón, revuelto sus palabras y creado un galimatías que, aún en el siglo XXI, se sigue utilizando como texto de muestra.

Sin embargo, ese solo era el comienzo del ‘Lorem Ipsum’. Desde aquellos primeros pasos hasta la actualidad, el ‘Lorem Ipsum’ ha tenido que luchar contra otras muchas opciones de relleno que, aún hoy, pretenden hacer sombra al texto de Cicerón. En este camino tuvieron mucho que decir una compañía británica llamada Letraset y la llegada de los ordenadores.

La primera confirmó en los años 60 el uso del ‘Lorem Ipsum’ como texto de relleno estándar al utilizarlo en sus hojas de transferencia, con las que se rotulaba marcando sobre ellas la letra elegida para transferirla al papel.

Letraset

Así, las plantillas de Letraset llegaron a llevar distintas tipografías con el ‘Lorem Ipsum’ para que sus usuarios rotularan sus propios proyectos. Ese fue el origen del siguiente paso del texto escrito originalmente (y de forma ordenada) por Cicerón: en 1985 la compañía de ‘software’ Aldus Corporation utilizó el ‘Lorem Ipsum’ para su programa de maquetación PageMaker 1.0, uno de los primeros del mercado.

A partir de ahí, cómo puede verse en la siguiente gráfica, que refleja la aparición del ‘Lorem Ipsum’ en Google Books, su uso se consolidó como algo habitual.

grafica

Llegarán otros textos de muestra que intenten quitarle el puesto al ‘Lorem Ipsum’ a golpe de literatura patria, como el Quijotipsum, o de humor, como el Chiquitoipsum, pero difícilmente podrán hacerle la competencia a Cicerón y a su milenario párrafo.


Con información de Priceonomics. Las imágenes son propiedad, por orden de aparición, de Nomadic Lady Chris, Wikimedia Commons (y 2) y Triki Enfurecido

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