Cooking Ideas - un blog para alimentar tu mente de ideas

Los móviles inteligentes, «cerebro» para objetos tontos

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=ULh0q_W1Wx0[/youtube]
Prototipo de Toyota que integra un smartphone en el sistema de información y navegación del coche. El teléfono pasa a ser parte del sistema interactivo del vehículo, se sincroniza con éste y se puede manejar con los controles integrados en el volante.

Los teléfonos móviles inteligentes, los smartphones, son dispositivos que nos acompañan y utilizamos durante prácticamente todo el día.

Son dispositivos pequeños y manejables, relativamente asequibles y relativamente potentes, capaces de funcionar como ordenadores de mano verdaderamente personales. Pocas cosas hay más personales que el teléfono móvil de cada uno, y se están convirtiendo en el centro del “yo digital”.

Los móviles pueden procesar y ejecutar aplicaciones y pueden comunicarse con otros dispositivos, bien directamente (vía WiFi, Bluetooth, DLNA o NFC, entre otras tecnologías) o a través de Internet. Cada vez son más comunes y más fáciles de utilizar. Y disponen de conexión permanente en casi cualquier momento y lugar.

La Internet de la cosas es un concepto que propone que casi todos los objetos son susceptibles de conectarse a Internet: televisores, frigoríficos, vehículos, relojes o aviones, por citar algunos. A escala de objeto significa que hasta los paquetes que mueven las empresas de mensajería y logística tendrían su presencia en la red, aunque ésta durara el equivalente a un instante.

Aplicar este concepto de algún modo convertiría a objetos tradicionalmente tontos en objetos inteligentes, conectados y capaces de comunicarse con el resto del mundo para indicar su ubicación o estado o para responder según las instrucciones recibidas o las circunstancias del entorno.

En la película Terminator 3, el robot T-X –el Terminator Anti Terminator– enviado desde el futuro por SkyNet es capaz de inyectar nanobots en otras máquinas –como coches– para controlarlos remotamente. Un vez intervenidos esos objetos, que hasta ese momento eran inertes o “tontos”, disponen de la capacidad de actuar de forma autónoma y demostrar cierta inteligencia. En la película pueden perseguir y atacar por sí mismos a los protagonistas.

De algún modo el teléfono móvil tiene la capacidad de funcionar como esos nanobots, proporcionando a objetos comunes capacidades de las que por sí mismos carecen.

Vehículos y televisores son dos ejemplos habituales de objetos tradicionalmente “tontos” en los que se trabaja para que dispongan de algo de “inteligencia”, entendida como la capacidad de “hacer cosas” que faciliten la vida su usuario y amplíen sus posibilidades utilizando un procesador y una conexión a Internet.

Y son también ejemplos de cómo otros objetos podrían adquirir “vida” a través del teléfono móvil del usuario, de una forma similar a como cientos de millones de personas en todo el mundo utilizan el teléfono móvil como una extensión de sus capacidades en lo que se ha venido a llamar Humanidad Aumentada.

Actualmente ya existen casos de objetos que hacen uso del móvil como extensión para interactuar con el usuario. Un ejemplo claro es la forma en la que (algunos) sistemas de manos libres de coche y (algunos) teléfonos móviles se entienden. El primero por sí mismo no sirve para nada, pero cuando se vincula con el teléfono móvil del conductor todo cambia: desde ese momento es capaz de acceder a la agenda, recibir o realizar llamadas, identificar al remitente diciendo su nombre en voz alta o convertir comandos de voz en acciones sobre el teléfono.

Por tanto el móvil puede servir ya, y más aún en el futuro, como “dispositivo puente” entre esos objetos simples y desconectados por un lado y el usuario y el mundo conectado por otro.

Así que no es necesario reinventar la rueda: aprovechar las capacidades de los móviles de este modo –en lugar de integrar en esos objetos nuevos ordenadores y nuevas interfaces de usuario– supone algunas ventajas:

  • Los objetos simples y sencillos de utilizar (como un coche o un televisor, siguiendo el mismo ejemplo) no necesitan volverse complejos ni complicados –ni por ende más costosos: basta con que sean capaces de comunicarse con smartphones y tablets.
  • El móvil es un dispositivo complejo de uso cotidiano y a la vez potente y relativamente fácil usar. Únicamente sería necesario disponer de aplicaciones específicas que sirvan como interfaz para interactuar y controlar el objeto que se vaya utilizar.
  • Todo queda unificado en un mismo lugar, en el móvil, donde la información se guarda directamente o sirve como llave que da acceso a la información del usuario almacenada en la nube: desde la agenda de contactos a las preferencias, el catálogo de música y películas, canales de televisión o de radio favoritos, el acceso a redes sociales o las rutas y destinos a los que viaja habitualmente. O la temperatura que prefiere para conducir.
  • Cualquier objeto –y no sólo los que se tienen en propiedad–, al utilizar el teléfono móvil del usuario como “cerebro” obtiene de éste sus propiedades y se adapta a sus preferencias.
  • Desaparece la necesidad de duplicar aplicaciones que funcionan en unas plataformas (como en la de televisión inteligente o Smart TV) si éstas mismas aplicaciones ya existen y funcionan en el móvil del usuario.
  • No es necesario incrementar el número de dispositivos, plataformas e interfaces a los que el usuario debe enfrentarse, adaptarse y aprender a utilizar. Por ejemplo, no es necesario trasladar películas al sistema de entretenimiento de un vehículo si ya están en el móvil; ni recurrir a un mando a distancia de complejidad creciente para poder manejar un televisor inteligente si se puede controlar con el teléfono móvil – desde el cual a la vez se puede notificar en las redes sociales qué se está viendo y comentarlo con los contactos y amigos, y a través del cual pueden llegar nuevas recomendaciones de qué ver. Todo desde el mismo dispositivo. El que más información tiene de nosotros y el que nos acompaña de forma constante.
Comentarios: 3

Posts Relacionados

Información Bitacoras.com…

Valora en Bitacoras.com: Pinche aquí para ver el vídeo Prototipo de Toyota que integra un smartphone en el sistema de información y navegación del coche. El teléfono pasa a ser parte del sistema interactivo del vehículo, se sincroniza con éste y se p…..

Trackback Bitacoras.com | diciembre 20, 2011 | 9:12 am

[…] Es bastante simple, pero es una de las primeras aproximaciones al robot personal y a la idea de los móviles inteligentes como «cerebro» para objetos tontos. […]

[…] Es bastante simple, pero es una de las primeras aproximaciones al robot personal y a la idea de los móviles inteligentes como «cerebro» para objetos tontos. […]

Sorry, the comment form is closed at this time.

Últimos Tweets

Feeds. Network


Copyright © CookingIdeas. Puedes copiar, distribuir el contenido de este blog, pero por favor utiliza el enlace permanente que tiene cada uno de los post, al hacer mención a los contenidos de este blog. Los contenidos de CookingIdeas están bajo una licencia Creative Common 3.0


Copyright @ 2011 Vodafone España, S.A.U.
Privacidad | Legal y Regulatorio | Vodafone