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Tres charlas (y una charlotada) que TED no quiere que veas

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Probablemente hayas visto en más de una ocasión una charla auspiciada por TED. La empresa californiana ha conseguido establecer un estándar en las conferencias en torno a varios elementos característicos: una tema interesante -generalmente divulgación científica-, expuesto con ligereza y, sobre todo, en un tiempo limitado, de entre 8 y 15 minutos, un formato idóneo para su difusión en internet. Gracias a la Red, TED ha pasado de ser una empresa local semidesconocida a convertirse en una marca mundial de renombre, cuya mención remite a la calidad de sus contenidos, esto es de las alocuciones de sus conferenciantes.

Pero no todas las intervenciones de los brillantes oradores son siempre del agrado de la organización. Los TED Talks se celebran para un selecto público que llega a pagar 8.000 dólares por escuchar esas “ideas que merecen ser compartidas”, pero logran su verdadero alcance tras ser difundidas unos meses después a través de su página web y su canal de YouTube, donde no es inusual que sean vistas por millones de personas. Ser o no ser en la página de TED, esa es la cuestión. Por uno u otro motivo, las siguientes charlas fueron eliminadas, o no llegaron a figurar nunca, del Olimpo de las TED Talks, lo cual las hace mucho más interesantes, como bien sabe Barbra Streisand

Rupert Sheldrake: El espejismo de la ciencia

Qué contó: El controvertido biólogo y filósofo inglés entró como un elefante en una cacharrería en las famosas charlas TED, lanzando un torpedo a la línea de flotación de algunos de los preceptos más respetados de la ciencia (Sheldrake prefiere hablar de “dogmas”), desde la supuesta invariabilidad de las llamadas “constantes universales” de la física (como la velocidad de la luz) hasta la asunción de que la mente y la conciencia residen, única y exclusivamente, en el cerebro.

Por qué fue censurado: “Los asesores científicos de TED se han cuestionado si su lista de “dogmas” constituye una descripción precisa de las asunciones científicas y creen que existe poca evidencia de algunos de los asertos más radicales de Sheldrake, como su teoría de la resonancia mórfica”, justifica un post de TED en el que se invita a los visitantes de la página a quemar o indultar (en sentido figurado, claro) al polemista.

Nick Hanauer: “Los ricos no crean empleos”

Qué contó: Nick Hanauer es un exitoso inversor de Silicon Valley, fundador de GoEar.com y accionista temprano de Amazon. En una charla eminentemente política, Hanauer criticó la creciente desigualdad social en Estados Unidos y exigió subida de impuestos para los más ricos (entre los que se incluye él mismo), en tanto “es la clase media de consumidores y no los más ricos” quienes crean empresas en aquel país. El emprendedor concluyó su charla -entre ovaciones- pidiendo una ley fiscal de hierro para los poderosos, como un Alfonso Guerra descontextualizado.

Por qué fue censurado: En este caso habría que matizar el propio concepto de “censura”. En realidad, Hanauer intervino en una charla previa (una segunda división, por decir) de TED y no fue seleccionado para jugar en las grandes ligas, motivo por el que el conferenciante hizo prender la llama de la indignación entre sus seguidores. El anfitrión de TED, Chris Anderson, acusó a Hanauer de haber sido “extremadamente tendencioso” en su exposición. No en vano, el público estaba formado por el mismo 1% contra el que iba la soflama.

Graham Hancock: La guerra a la conciencia

https://www.youtube.com/watch?v=-8RrY23JJgM

Qué contó: El periodista y escritor inglés Graham Hancock habló en primera persona sobre sus experiencias con la ayahuasca, el poderoso alucinógeno de los pueblos indígenas del Amazonas, y lanzó una feroz diatriba contra el materialismo científico, con joyas como esta: “(…) Somos almas inmortales, encarnadas temporalmente en estas formas físicas para aprender, crecer y desarrollarnos. Si queremos saber más acerca de este misterio las últimas personas en las que deberíamos recurrir son los científicos materialistas y reduccionistas”.

Por qué fue censurado: Igual que sucedió en el caso de Sheldrake (nada casualmente ambas charlas tuvieron lugar en TEDxWhitechappel), el comité científico de TED creyó merecedor de poner en cuarentena (condenar al ostracismo de la no publicación) la charla de Handcock por afirmaciones como la que sigue: “El DMT nos permite comunicar telepáticamente con entidades inteligentes”.

Sarah Silverman: Humor políticamente incorrecto

Qué contó: Sarah Silverman es con certeza la humorista más cáustica del panorama norteamericano. Invitarle a una actuación en TED Talk es como invitar a Arévalo a presentar la cena de gala de confraternización de un colectivo de transexuales y pretender que no se va a liar parda.

Por qué fue censurado: La actuación de Silverman fue recibida con grandes risas y alharacas por el público presente en la sala, pero su provocador relato sobre las ventajas de adoptar un “niño retrasado” no fue muy bien recibido por Chris Anderson, que ordenó eliminar el vídeo de la página de TED y se enzarzó en un agrio -y poco enriquecedor- intercambio de mandobles con la Silverman vía Twitter: una idea inapropiada para difundir.

Post dedicado a Laura Sacapuntas, mi asesora de cabecera de TEDs.

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