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Twitter, entre el ecosistema y la necesidad de monetizar el servicio


**[Twitter](http://twitter.com)** por aquí, **[Twitter](http://twitter.com)** por allá. Es lo de hoy, fue lo de ayer y será lo de mañana. Twitter supera la palabra «moda», el adjetivo «tendencia» le queda chico y ya lo podemos considerar una plataforma de comunicación (no una red social, por favor) que estará por muchísimo tiempo y que será cada día más importante para personas como ustedes o como yo, para empresas, para medios de comunicación, para políticos y para líderes de opinión.
Uno de los elementos fundamentales para el crecimiento y dependencia en el uso de **Twitter**, además de su «enfoque en tiempo real», de que forzosamente tenemos que concretar el mensaje (al limintarnos a 140 caracteres) y su absoluta simpleza es que la **libertad en la creación y expansión del ecosistema** alrededor del servicio. Con esto me refiero a las miles de aplicaciones que se cuelgan del *API* y por medio de la cual podemos actualizar nuestra cuenta, podemos leer y responder, seguir a personas, crear listas y visualizarlas de la manera en que nos resulte más conveniente.
Twitter no obligó jamás a usar la versión web del servicio, y más adelante, cuando empezaron a liberar sus propias aplicaciones, nunca se han aprovechado de su posición privilegiada, han jugado en el mismo campo y con los mismos recursos que terceros que desarrollan sus propias aplicaciones. De esa forma, por ejemplo, yo puedo usar **TweetDeck** o **Seesmic** porque me gustan más que la aplicación oficial. Puedo instalar Echofon en mi *smartphone*, puedo usar aplicaciones para tomar fotos como Instagram y publicar automáticamente el enlace en mi cuenta de Twitter. Puedo hacer casi todo lo que quiero bajo ciertos límites de uso razonables.
Pero esta cómoda libertad ha sido sacudida recientemente con dos acciones por parte de la empresa (no olvidemos que Twitter es eso, una empresa) que han llamado bastante la atención:
1. La inclusión del infame *[#dickbar](http://dickbar.org/)* en la *app* oficial de Twitter para iPhone, que «obligaba» al usuario a ver los *trending topics* locales (detectado automáticamente, para bien y para mal, porque no se puede cambiar). En la primera versión aparecía una barra en la parte superior de la aplicación que no tenía forma de ser escondida. Posteriores críticas la barra ahora no permanece aunque se haga *scroll*, pero no hay forma de desactivarla.
2. El [email del **Ryan Sarver**](http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:7cOgt7VDN9kJ:groups.google.com/group/twitter-api-announce/browse_thread/thread/c82cd59c7a87216a+http://groups.google.com/group/twitter-api-announce/+site:groups.google.com&cd=4&hl=en&ct=clnk&source=www.google.com) con un «mensaje ambiguo» en que «aconsejaba» a los desarrolladores de aplicaciones para Twitter que dejen de hacer software que emula lo que ya hace Twitter en su versión web. Posteriormente aclararon que simplemente tratan de guiar a la comunidad hacia mejores oportunidades de negocios.
La libertad de **Twitter** amenazada, sacudida. Mariano Amartino los ha calificado de forma muy acertada como «[dictadores benévolos](http://www.uberbin.net/archivos/comunidades-online/twitter-un-dictador-benevolo.php)». Pero para mi todo esto sucede porque hay un punto clave y básico para el futuro de **Twitter** y para nosotros como usuarios.
**Twitter necesita ganar dinero, porque Twitter es una empresa**.
Si el 50% de los usuarios del servicio lo hacen desde plataformas móviles no debería sorprendernos ni por un segundo que decidan forzar la inclusión del #dickbar en su aplicación para iPhone. Después de todo, una de las cosas que venden son los *Promoted Topics*, una variación de los *Trending Topics* el cual empresas pagan por salir.
Estas son cosas que **Twitter no necesariamente puede incluir** en aplicaciones de terceros. Lo cual lleva al segundo punto: la necesidad imperante que cada día más personas usen las herramientas oficiales, donde tienen total y absoluto control, donde pueden hacer lo que quieran, donde pueden experimentar, donde pueden tomar decisiones en el menor tiempo posible. De hecho: los usuarios recomendados y lo tweets patrocinados (dos de tres de sus acciones no aparecen en aplicaciones de terceros.
Nuevamente, eso explica bastante del reciente comportamiento de la empresa.
Todo esto a mi me recuerda (con sus tremendas y extremas diferencias) a lo que vivió **Six Apart** en 2004 cuando se dieron cuenta que, aunque tengan **Movable Type**, el software más popular (en la época), necesitaban monetizarla. Las decisiones, que fueron de golpe y de un día para el otro, significaron la pérdida practicamente total del ecosistema de desarrolladores de terceros.
Lo más curioso: la pérdida no significó, necesariamente, que se fueron a desarrollar a otro lado y para otra plataforma. Simplemente dejaron de ser parte de la comunidad de **Movable Type**. Un poco más adelante **WordPress** se popularizó, crearon una comunidad nueva mucho más grande y poderosa. Demostraron que aún teniendo software libre y sin costo, es posible monetizar.
Ahora tocará a **Twitter** demostrar un poco lo mismo: monetizar y crecer sin cargarse la comunidad, sin empezar a cobrar por lo que antes era gratis y sin molestar a todos esos desarrolladores que son grandes responsables de que sean grandes.
Solo el tiempo lo dirá.

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