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Un telescopio para cazar asteroides que nos podrían cazar a nosotros

Meteorito de Cheliabinsk

El pasado 6 de junio el Catalina Sky Survey de la NASA descubría la existencia del asteroide 2013 LR6 apenas unas horas antes de que pasara a tan solo 111.000 kilómetros de la Tierra.

2013 LR6 mide entre 5 y 16 metros, más o menos lo mismo que el asteroide que el 15 de febrero de 2013 daba un buen susto a los habitantes de Cheliábinsk al desintegrarse en la atmósfera sin que nadie lo hubiera visto venir.

Claro que el problema es que igual no estamos prestando la suficiente atención.

2013 LR6, según indica su nombre por la convención utilizada a la hora de bautizar asteroides, es el objeto número 167 descubierto en lo que iba de la primera quincena de junio de 2013, lo que da una idea de la cantidad de los miles de asteroides que hay ahí fuera. Incluso hay estimaciones que afirman que son más de un millón los que podrían llegar a impactar contra la Tierra con consecuencias catastróficas.

Lo malo es que aún a pesar de que gracias a los avances técnicos cada vez tenemos más capacidad para detectar estos asteroides en estos tiempos de crisis y recortes de inversión en ciencia cada vez hay menos misiones ya no dedicadas a esto sino que puedan dedicar parte de sus recursos a ello.

De todos modos, sustos como el de Cheliábinsk han hecho que se haya vuelto a hablar de una iniciativa como la Fundación B612, que debe su nombre al asteroide en el que vivía El principito de Antoine de Saint-Exupéry.

Nacida en 2002, su objetivo inicial era tener desarrollado para 2015, mediante inversiones y donativos de empresas y particulares, algún método que permitiera desviar la trayectoria de un asteroide de forma controlada, aunque en la actualidad su objetivo es lanzar la Misión Sentinel, un telescopio espacial dedicado precisamente a localizar asteroides que puedan representar un peligro para la humanidad.

El telescopio, que sería el primero de la historia con esta misión, estaría colocado en una órbita similar a la de Venus para gozar de un punto de vista sin restricciones, tiene la misión de catalogar el 90 por ciento de los asteroides con un diámetro superior a los 140 metros, aunque también debería ser capaz de localizar un buen porcentaje de los de menor tamaño.

Si todo va según lo previsto en estos momentos Sentinel será lanzado en 2018 a bordo de un Falcon 9 de SpaceX, aunque tampoco sería de extrañar que la fecha de lanzamiento sufriera algún retraso.

El problema de verdad vendrá el día en el que Sentinel descubra un asteroide que suponga una amenaza para nosotros.

Con los medios de los que disponemos en la actualidad lo cierto es que no podríamos hacer nada para desviar un asteroide que se dirigiera a la Tierra, aunque de saberlo con tiempo sí se podrían tomar medidas preventivas como una evacuación o al menos avisar a los habitantes de la zona afectada, al menos siempre que no se trate de un asteroide del tipo del que acabó con los dinosaurios.

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